Mucho se ha hablado de la matriz de subpixels que componen una pantalla desde la explosión de la tecnología AMOLED sobre todo en la telefonía móvil.
Las pantallas AMOLED son un grupo dentro de las pantallas conocidas como OLED. Los paneles OLED (diodo orgánico de emisión de luz) hacen referencia a una nueva forma de fabricar pantallas en las que no se requiere una capa extra dando luz todo el rato, ya que son los propios subpixels los que emiten (o dejan de emitir) su propia luz mediante la excitación de unos componentes orgánicos.
Al tener el control sobre la luz que emite cada subpixel, hay otra capa de las LCD que puedes quitar. Esta capa que sobra en las AMOLED es la que le da el nombre a las LCD: El cristal líquido. Ese cristal líquido es el encargado de desviar los rayos de luz de la pantalla para obtener colores. En el caso de que se desvíen todos los colores se obtiene el negro. Si no se desvía ninguno, se obtiene el blanco. El uso de ese cristal líquido es un gran causante de las diferencias que te puedes encontrar en el rendimiento y la calidad de imagen entre una pantalla LCD y una AMOLED:





