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La balanza japonesa se desequilibra por la baja natalidad

La privatización del sistema universitario japonés [y II]

Una vez puestos en situación, voy a profundizar un poco en el tema.:

Hay muchas ocasiones en las que el sector público parece que entorpezca el normal desarrollo de la actividad económica o social de un sector en concreto. Puedo poner como ejemplo unos gimnasios municipales que se han abierto recientemente en mi ciudad, lo que ha hecho que el precio medio del gimnasio baje tanto que para muchos de estos negocios ya no sea viable el seguir abiertos. Muchos dirán que tenían que haberse adaptado a las circunstancias, y en parte estoy de acuerdo. También hay que tener en cuenta que esos gimnasios municipales no importa tanto el beneficio a obtener porque reciben dinero público con lo que pueden permitirse precios más bajos en comparación con los negocios a manos privadas, creando así competencia desleal.

En el caso del sector educativo, yo creo que es importante mantener cierta parte del peso en manos públicas por una sencilla razón. La educación debe ser algo crítico para el desarrollo de un país. Si convertimos esto en un negocio al final vamos a acabar viendo cómo muchas universidades compiten bajando el nivel y prácticamente regalando títulos para tener más alumnos y ganar más dinero.

Hablando particularmente de Japón, nos encontramos con una educación universitaria totalmente privada. A esto hay que sumarle que éste es un país con un índice de natalidad muy bajo con lo que cada vez hay menos alumnos a repartir entre el mismo número de universidades.

La balanza japonesa se desequilibra por la baja natalidad

Añadamos a esto también el hecho de que las empresas japonesas tienen una forma peculiar de contratar. Simplemente les importa que la gente tenga un título, da igual en qué y da igual de qué universidad. Luego son las propias empresas las que se encargan de dar cursillos de formación a esos empleados, los cuales se pasarán prácticamente el resto de su vida ejerciendo el mismo trabajo, el único trabajo que les han enseñado de verdad a hacer.

Las empresas piden simplemente titulados porque, al ser el sistema universitario totalmente privado, las universidades pueden inventarse los títulos que les apetezca. Pero claro, al no estar esos títulos basados en un plan de estudios común no sirven de mucho, y menos a nivel internacional donde por ejemplo en Europa, las universidades sí imparten las mismas carreras, con los mismos títulos y un plan de estudios de base igual para todos.

En un país como Japón, situado en una isla sin recursos naturales, la formación de la gente es especialmente importante. Un país que se basa en los productos manufacturados de alto valor añadido como la tecnología no puede permitirse flojear en el sistema universitario, sistema del que saldrán los futuros cerebros encargados de llevar todo el peso del I+D del país.

Si bien es cierto que alguna universidad japonesa como la universidad de Tokyo son de las mejor posicionadas a nivel mundial, esto yo lo achacaría a una simple especialización. Si tienes mucha competencia, trata de destacar para lograr el éxito. Esta filosofía es la que mantiene a esta universidad en las posiciones altas. Pero no nos engañemos. Un país con 100 millones de habitantes, con millones de jóvenes y cientos de universidades luchando por ellos, la gran mayoría de instituciones universitarias han optado por lo fácil que es regalar títulos para asegurar a los jóvenes japoneses su paso al mercado laboral.

Porque esa es otra, las empresas justifican la contratación de “titulados” japoneses simplemente como forma de criba a la hora de contratar, con lo que para colmo la gente que no puede acceder a la universidad, bien porque no llega por sus capacidades intelectuales o bien porque no tiene dinero (olvidaos de pagar relativamente poco como en otros países que en Japón esto es un negocio privado y eso hay que pagarlo) se encuentran con que tienen las puertas del mercado laboral prácticamente cerradas, siendo destinados así a llevar una vida mediocre tirando a mala.

Sinceramente, todo esto me parece una locura y lo peor de todo es que los propios japoneses se darán cuenta demasiado tarde de esto. Es lo malo que en ciertos aspectos Japón sea un país que va tan a su bola, que le cuesta ver los avisos que les dan desde otros sitios sobre las cosas que funcionan mal allí.

 

Vía | El blog salmón (1) y Tuertos en el país de los ciegos (2)

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