Skip to main content

Viaje a Chernobyl y Pripyat – Día 1

Chernobyl y Pripyat llevan siendo zonas bastante conocidas desde que tuvieron el desastre nuclear del reactor número 4 de la central que allí se encuentra. Tras la famosa serie de HBO que cuenta esta historia y como ha pasado en otras ocasiones, el aumento de turistas era de esperar. Esto en mi caso no lo vi como algo malo, ya que pensé que si en una zona aparentemente peligrosa se permite un aumento de turistas, es que hay infraestructura para soportarlo. Y también derivado de esto, se puede visitar la zona de exclusión con seguridad.

No me voy a meter en los aspectos morales que pueden suponer el visitar como turista una zona en la que ha ocurrido una desgracia de tal calibre. Cada uno tendrá sus razones para visitar o no lugares o acontecimientos como este. Lo que me gustaría con esta entrada es contar mi experiencia visitando la zona, y espero con ello ayude a algún aficionado que pueda estar interesado en vivir esta experiencia. O si no tienes intención de visitarla físicamente, te puede servir como un pequeño paseo virtual.

Para hacer este viaje, necesitas de un guía y de una agencia que te consiga los permisos necesarios para poder atravesar los diversos controles militares que hay en la zona de exclusión. Como consejo, te diría que evitases la agencia más famosa que hay llamada Chernobyl Tours. Al ser la más famosa, se ha vuelto la más cómoda y es la que te va a hacer la ruta más sosa. Evitarán meterte dentro de muchos edificios porque está prohibido (cosa que es técnicamente cierta desde hace unos años) y no verás gran cosa. Tampoco es agradable visitar un sitio así en un bus de 50 personas, 40 de los cuales chinos llenándolo todo de mierda, pudiendo hacerlo más tranquilo en un grupo de 6-7 y con furgoneta más ágil para moverte de un sitio a otro. Y ya que estás por la zona, mejor un tour de dos días que no de uno. Entre que vas y vuelves de Kiev y paras a comer, el tour de un día se queda en muy poco. Dicho esto, vamos con el viaje en sí.

Llegada a la zona de exclusión

Chernobyl y la central nuclear están bastante cerca de Kiev, a unos 45 minutos en coche. Como esta zona sigue siendo un espacio protegido por militares, tendrás que pasar un control en donde comprobarán permisos y documentación. En el control militar que te encuentras nada más llegar a la zona, te darán un dosímetro que tendrás que devolver finalizada tu estancia en la zona. Llevar uno de estos dosímetros es obligatorio para todo el mundo, tanto para los trabajadores de la central como para los turistas. Lo tendrás que llevar colgando del cuello en todo momento.

Revisado el papeleo, toca retomar el viaje. Poco después de pasar el control ves el típico monumento de bienvenida a Chernobyl que solían tener todos los pueblos en la época soviética. Muchos de ellos tienen un estilo característico del lugar que representan o muestran objetos y actividades propias de la zona.

Señal de bienvenida Chernobyl
Señal de bienvenida Chernobyl

Tras continuar un poco más por unas carreteras casi tan desiertas como las de Corea del norte, llegas a Chernobyl pero lo que es el pueblo en sí.

El pueblo de Chernobyl
El pueblo de Chernobyl

Contrario a la creencia popular, Chernobyl no está abandonado. La ciudad que se abandonó fue Pripyat, no Chernobyl. Aquí actualmente viven los trabajadores de la central nuclear con sus familias y la gente que regenta algunos negocios de la zona como los pocos hoteles que hay para nosotros los turistas. Los niveles de radiación aquí no son peligrosos y son equivalentes a los que te puedes encontrar en una gran ciudad tipo Madrid o Kiev. Pero bueno, no hemos venido hasta aquí para visitar un sitio casi como cualquier otro pueblo de Ucrania. Así que continuamos nuestra marcha para acercarnos a Pripyat, la central nuclear y otras instalaciones que hay por la zona como el Duga.

Cerca de la central nuclear

Cuando estás aproximándote a la central, hay un pequeño apartado en donde se conservan algunos de los aparatos utilizados en la limpieza de grafito radiactivo que se esparció en la explosión del reactor 4. Hay algunos tan curiosos como un rover lunar soviético que sirvió para limpiar grafito radiactivo del techo de la central. Estos artilugios actualmente no son radiactivos ya que los componentes que pudiesen resultar peligrosos se desmontaron y se destruyeron o enterraron.

Rover lunar usado en tareas de limpieza
Rover lunar usado en tareas de limpieza

Y ya muy cerca del lugar, empiezas a ver la descomunal estructura que tiene actualmente el reactor número 4. La estructura móvil más grande fabricada por el hombre, que cubre el sarcófago fabricado a toda prisa en 1986 para tapar el reactor que estaba al aire. Nos entró la curiosidad por ver los niveles de radiación que había en los alrededores de la central nuclear y este es el resultado:

Contador geiger a las afueras de la central nuclear de Chernobyl
Contador geiger a las afueras de la central nuclear de Chernobyl

Indica 0,41 microsieverts por hora. Aproximadamente el doble que en una gran ciudad como Madrid o Kiev antes comentadas, que aunque sea el doble sigue siendo una cifra muy baja. Desde este punto también puedes ver otras estructuras como los reactores 5 y 6 que se quedaron sin terminar de construir. El reactor 5 se quedó aproximadamente en un 90% finalizado y de hecho iba a entrar en servicio el mismo año del accidente. También podrás ver la torre de refrigeración de esos dos reactores, ya que se decidió no refrigerarlos con agua del río. El impacto en ese río con la refrigeración de los otros 4 reactores ya lo ponía al límite. Ten en cuenta que hablaríamos de 6 reactores RBMK 1000 de 3200MW térmicos. Tras esta breve parada, llegamos a la central nuclear.

Reactor 4 central nuclear de Chernobyl
Reactor 4 central nuclear de Chernobyl

Tengo la impresión de que en la imagen anterior no se transmite la sensación de lo grande que es esa estructura. En persona se nota de un tamaño abismal. Debajo de esa cúpula se encuentra el sarcófago temporal que se construyó para tapar el reactor número 4. El sarcófago inicial debía durar 30 años. Hay quien dice que este nuevo se construyó a toda prisa porque el antiguo estaba al borde del colapso. Esto no es del todo cierto. Para la construcción de este nuevo sarcófago, se llevaron a cabo labores de reparación del antiguo sarcófago ya que no se podía construir el nuevo sin que el antiguo estuviese totalmente estabilizado. Este sarcófago nuevo tiene una vida útil de unos 100 años. Tras esos 100 años no hará falta construir nada más, porque este será el último sarcófago. Esta nueva estructura es la que ofrecerá protección ante las tareas de limpieza del reactor 4 que durarán hasta aproximadamente 2065. Pasada esa fecha, ya no habrá central nuclear de Chernobyl y tampoco habrá por tanto reactor 4 que tapar.

Tras pasar un rato en la plaza que hay delante del reactor 4 y de ver el monumento que hay ahí, ponemos rumbo al siguiente destino.

Camino a Pripyat

Pripyat es la ciudad que se construyó expresamente para los trabajadores de la central nuclear y sus familias. Se diseñó con la intención de mostar lo mejor que el bloque soviético podía dar. Las mejores infraestructuras, los mejores servicios… Todo era poco para mostar las ventajas de una ciudad que vivía al calor de la energía del futuro, la energía nuclear. Con lo que les encantaba a los soviéticos todo lo nuclear. Unos días después del accidente del 26 de abril de 1986, esta ciudad se tuvo que evacuar a toda prisa. Sus habitantes dejaron atrás todos sus objetos personales, recuerdos e incluso sus animales de compañía.

Como cuando nos acercamos a Chernobyl, Pripyat también tiene su señal de bienvenida. En este caso es de un estilo bastante más moderno que la señal de Chernobyl, a juego con la imagen que se quería dar de esta ciudad. Justo a la derecha de este monumento tienes un recuerdo bastante claro de dónde estás y de lo que pasó aquí, con sus características señales de peligro por radiación.

Bienvenidos a Pripyat
Bienvenidos a Pripyat

Nos alejamos del monumento de bienvenida para comenzar a adentrarnos en la ciudad en sí. Te llamará la atención en algunas de estas fotos la cantidad de bosque y verde que hay. Fui en verano y la naturaleza estaba dando todo lo que podía dar. En Pripyat hace décadas que dejó de haber gente cuidando de las estructuras, así que la naturaleza se abre camino.

Entre toda esa naturaleza, el guía nos llevó a un sitio en donde se sigue conservando cierto equipamiento utilizado en la limpieza de material radiactivo. Hay un gancho de grúa en concreto que marcaba 64 microsiverts por hora en el contador geiger.

Gancho de grúa bastante radiactivo
Gancho de grúa bastante radiactivo

Seguimos avanzando por el bosque mientras que por el camino nos encontramos con una estación de bomberos. Un poco más adelante estaba la plaza central de Pripyat, con su hotel y bloques de apartamentos empezando a notar el paso de los años. También estaba el supermercado, que sigue teniendo por ahí tirados hasta los carritos.

Para cuando nos dimos cuenta, ya era mediodía y el hambre apretaba. Estando donde estábamos, qué mejor sitio para comer que la cantina de la central nuclear, compartiendo mesa con sus trabajadores. Se podría decir que la comida era… comestible. Al menos era variada y los vegetales se notaban frescos. Por si tienes curiosidad, este es el aspecto que tiene la comida de la cantina de la central nuclear de Chernobyl:

Comida de la cantina de la central nuclear de Chernobyl
Comida de la cantina de la central nuclear de Chernobyl

Verduras frescas con sopa de aguachirri, estofado de carne dura como una piedra y arroz hervido. Todo ello regado con un agua con azucar y colorante estupendo que tenía hasta tropezones raros en un intento fallido por hacer la bebida típica ucraniana Uzvar. Yo que iba de turismo ni tan mal, pero tengo que comer esto todos los días para luego ponerme a trabajar y me da algo. Tras la pausa para comer, continuamos con el viaje.

El parque de atracciones de Pripyat

Esta es una de las zonas más reconocibles de Pripyat. Ha salido en videojuegos como el Call of Duty y el S.T.A.L.K.E.R. Su noria probablemete sea, central nuclear aparte, lo que más turistas atraiga de toda esta ruta. La noria no se llegó ni a estrenar. La zona se tuvo que abandonar pocos días antes de su inauguración oficial.

Noria del parque de atracciones de Pripyat
Noria del parque de atracciones de Pripyat

Además de la famosa noria, tienes otras atracciones. Coches de choque, columpios varios… La explanada es bastante grande ya que lógicamente había que dejar espacio no solo a las atracciones sino a la gente que visitaba el lugar.

Cerca del lugar está el estadio de atletismo. Las gradas de madera notan especialmente el paso de los años y la pista de atletismo ya casi ni está, comida por la naturaleza que lo invade todo.

El hospital

Este hospital sigue teniendo en su sótano los trajes altamente radiactivos que les quitaron a los bomberos. Estos bomberos que fueron a la central creyendo que iban a enfrentarse a un fuego controlable, acabaron totalmente contaminados de material radiactivo. Muchos murieron debido a la dosis de radiación tan alta que recibieron esa noche. Se desaconseja totalmente entrar en el sótano de este hospital precisamente porque todavía están sus trajes ahí y aun habiendo pasado ya más de 30 años, siguen siendo peligrosos. Si antes hablábamos del gancho de una grúa con 64 microsieverts por hora como algo sorprendente, imagina lo que sería entrar a un sótano con trajes de varios miles de microsieverts por hora. Es una mala idea. El resto del hospital está limpio y es visitable sin problemas.

De este hospital se cuenta que era una instalación en donde se practicaban bastantes abortos. Viendo el equipamiento que se dejó atrás, me puedo creer esta teoría. Había unas cuantas mesas de operación con reposapies para que las mujeres se pusieran abiertas de piernas, diagramas de vaginas varios e información de métodos anticonceptivos.

Hospital de pripyat

El resto del hospital tiene material y documentación tirada por todo el suelo. Cuando cayó la URSS, mucha gente se dedicó a ir a Pripyat para coger cualquier cosa que luego pudiesen vender para sacar algo de dinero. Con la cantidad de equipamiento especializado que hay en un hospital, estaba claro que este sitio iba a ser uno de los más solicitados para recibir saqueos. Tampoco había en aquella época una estructura de estado en Ucrania que pudiese proporcionar seguridad suficiente a una zona como esta y de ahí también que se pudiese saquear con relativa facilidad.

De paseo por Pripyat

Saliendo ya del hospital, pasamos por una cafetería. Este edificio todavía conserva gran parte de sus coloridas cristaleras que son bastante impresionantes para una simple cafetería.

Café "Pripyat"
Café “Pripyat”

Alejándonos de la cafetería, fuimos al río Pripyat. A este río fue a parar gran cantidad de material y agua radiactivos. Este río acaba desembocando en el río Dnieper, que aparte de regar muchos campos en los que se cultivan alimentos, pasa por la mismísima capital de Ucrania. En el río el contador geiger no marcaba nada. El guía nos comentó que no era porque el río no tuviese material radiactivo. Era porque el tipo de radioisótopos que aún se conservan en el río eran diferentes a los que el contador era capaz de detectar. En este río hay abandonadas varias estructuras portuarias y unos cuantos barcos. En la actualidad hay planes por parte de los gobiernos bielorruso y ucraniano para volver a fomentar el transporte de mercancías por este río.

Río Pripyat
Río Pripyat

En el paseo por Pripyat pudimos ver un gran salón de actos, además de edificios residenciales abandonados y zonas deportivas. Aún se conservan murales decorativos bastante interesantes en paredes de edificios. Para otras cosas, el paso del tiempo y los actos vandálicos han pasado factura. Me llamó la atención la cantidad de pianos que hay en casi cualquier sitio de esta ciudad.

Trampas para turistas

Rodeado de abandono y dejadez, de pronto te encuentras con dos cosas que si estás antento chirrían un poco. Si has leído sobre lo que te puedes encontrar en Pripyat probablemente ya sepas de qué dos cosas voy a hablar aquí. Pero como la mayoría de turistas imagino que no habrán leído con todo detalle lo que pasó aquí, se les puede llevar a ciertas zonas preparadas para impresionarles. Estas, en cierta medida trampas para turistas, son la piscina del Call of duty y la habitación de las máscaras tiradas por el suelo que hay en un colegio.

La piscina Azure la considero una trampa para turistas no porque haya un circo montado, sino porque esta estructura no se abandonó tras el accidente de Chernobyl. Se siguió usando durante varios años para ofrecer soporte a las tropas allí desplegadas y no fue hasta finales de los 90 cuando ya sí se dejo de utilizar. No sería algo tan llamativo si no hubiese sido un escenario reconocible en juegos como el Call of duty o el S.T.A.L.K.E.R.

En general está limpia y no da esa sensación de haber sido evacuada a toda prisa y en el último minuto como el resto de Pripyat.

Piscina Azure en Pripyat
Piscina Azure en Pripyat

La escena de la piscina es uno de esos momentos en los que agradecerás haber ido con un grupo pequeño y no con otros 50 pululando por todas partes y poniéndose en medio de las fotos. Esta es una de las pocas zonas que también se suelen visitar en tours de un día además del de dos días, con lo que está bastante concurrida.

La segunda trampa para turistas es una habitación de una escuela en la que hay todo máscaras infantiles tiradas por el suelo. Esta zona sí fue explícitamente preparada para turistas y se nota en varios detalles. Esas máscaras protegían frente a ataques químicos, no frente a desastres nucleares. Este tipo de máscaras no se usó durante el desastre de Chernobyl. Además si tanta prisa tienes por irte, no coges cientos de máscaras y las amontonas todas en un sitio concreto. Hay sin venir a cuento, cosas como otras máscaras colgando del techo, una caja registradora, televisiones o dinero ucraniano tirado por una mesa. En aquella época se usaba dinero soviético, no dinero actual de Ucrania. Que no digo que la zona no sea chula y no de pie a sacar fotos interesantes, pero lo de esta habitación no pasó y fijándote un poco te das cuenta de que está todo preparado.

Habitación de las máscaras
Habitación de las máscaras

Esta es otra de esas zonas que también se comparten entre los tours de uno y dos días, que para eso ha sido prearada para turistas.

El resto del colegio es perfectamente visitable y no está manipulado como esta habitación, con lo que te puedes encontrar libros de la época e instalaciones curiosas.

Llegados hasta aquí toca volver a Chernobyl para cenar y dormir, que mañana será otro día y a lo tonto llevas andando bajo el sol unas cuantas horas. En el siguiente artículo comentaré la ruta del día dos que incluye el sistema militar de radares Duga, la fábrica de radios Jupiter o la estación de tren.

Una respuesta a “Viaje a Chernobyl y Pripyat – Día 1”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *